martes, febrero 21, 2006

El equilibrio de Nash pudo salvarnos de un holocausto nuclear en la Guerra Fría

Crisis de los misiles cubanos

En 1961 el mundo estuvo al borde de una verdadera guerra nuclear, la llamada Crisis de los Misiles llevó a la humanidad más cerca que ningún otro acontecimiento del siglo a la destrucción total.

Durante la Guerra Fría ambas superpotencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, se encontraban en una carrera armamentista para mantener una amenaza latente contra el otro. Ambas naciones contaban con bombas atómicas y además ya habían detonado sus propias bombas termonucleares. Una de las jugadas de EU fue instalar misiles nucleares en Turquía, lo que constituía una base de ataque cercana al enemigo. La URSS que contaba con su propio programa, decide entonces ponerse al nivel de su oponente, para lo cual necesita un acceso al país de occidente.

En abril de 1961, los estadounidenses intentan terminar con el gobierno autoritario impuesto en Cuba por Fidel Castro, para lo que atacan la isla tratando de invadirla (acto conocido como Invasión de Bahía Cochinos). La operación militar fue un fracaso, ya que las tropas fueron capturadas por el ejército cubano. Tras este intento de derrocamiento, Castro pide protección militar a la URSS: los soviéticos encuentran una ubicación estratégica para instalar sus misiles nucleares. En un acuerdo secreto, su mandatario permite la instalación de misiles nucleares en la isla caribeña. Cientos de misiles fueron transportados en barco desde la URSS hasta Cuba, pero las imágenes de espionaje mostraron a EU este transporte de armas, aunque las autoridades soviéticas negaron todo el tiempo que esto fuera cierto. Con la instalación de las armas en la isla ambas potencias quedarían a la par, lo que preocupaba a los estadounidenses que no querían perder terreno. Las imágenes mostraban sólo el transporte de las armas, lo que significaba que faltaba tiempo para que los misiles fueran operativos (listos para lanzarse), lo que les daba unas semanas para presionar a los soviéticos por vías diplomáticas a confesar sus propósitos.

El equilibrio de Nash

John Nash introdujo el concepto de equilibrio de Nash por primera vez en su disertación Non-cooperative games (1950). En teoría de juegos se define este equilibrio como un modo de obtener una estrategia óptima para juegos que involucren a dos o más jugadores. Si hay un conjunto de estrategias tal que ningún jugador se beneficia cambiando su estrategia mientras los otros no cambien la suya, entonces ese conjunto de estrategias y las ganancias correspondientes constituyen un equilibrio de Nash. Este es explicado de cierta manera en la película A Beautiful Mind, cuando Nash y sus amigos se encuentran en un bar y aparece una rubia que llama la atención de todos junto a unas amigas. Sus compañeros para ver cómo conseguir a la rubia, que es el mejor resultado según ellos, citan a Adam Smith para ver cuál debe ser la estrategia: el mejor resultado es producto de que cada uno en el grupo haga lo mejor para si mismo, pero Nash se da cuenta que el mejor resultado es producto de que todos en el grupo haga lo mejor para si y para el grupo. Por este trabajo Nash recibió el Premio Nobel de Economía de 1994.

El “juego” de la guerra nuclear

En el momento que Estados Unidos se da cuenta de que la Unión Soviética está decidida a atacarlos por este movimiento masivo de armas a la isla que se encuentra al frente de sus costas, aumenta los vuelos de espionaje a la isla y sobre el territorio soviético. El presidente Kennedy exige a la URSS que retire sus misiles, pero éstos se niegan mientras los norteamericanos no retiren los suyos, incluso agregó otra condición: que EU se comprometiera a no invadir Cuba. Con esto la situación la Guerra Fría comenzó a calentarse: además de los misiles instalados en la isla, un submarino soviético armado con misiles nucleares se encontraba listo para disparar sus armas a la vez que los silos nucleares americanos y las bases instaladas en Turquía se encontraban alistados para disparar. A esto se suma que dos aviones de espionaje americanos fueron derribados. Sin embargo, fue Kruchev el que dio el pie para una salida diplomática de la crisis enviando cartas a Kennedy con sus condiciones para ello.

En este juego tenemos dos competidores: EU y la URSS. Cada uno de los cuales busca lo mejor para su país, para lo cual tiene dos opciones: ante el inminente ataque de su oponente debe disparar o esperar la solución diplomática, la que puede ser una simple manera de hacer esperar al otro mientras se disparan los misiles…! Si ambas naciones eligen la primera opción, el resultado es el desastre total con un holocausto nuclear. Si uno dispara antes que el otro, el resultado es la eliminación del enemigo pero se debe cargar con el peso ético de usar armas termonucleares. Finalmente ambos podrían esperar y no lanzar sus armas confiando que la crisis se resolverá diplomáticamente pero con el riesgo de que su país sea “borrado del mapa”. Puede verse que esta última opción corresponde a un equilibrio de Nash, ya que con la primera opción ninguno se beneficia; y con la segunda, todavía existe una estrategia en la que uno de los jugadores se beneficia cambiando la suya, que es justamente cuando la estrategia escogida es la tercera.

Finalmente, en octubre de 1961, éste fue el camino seguido y aunque la tensión de la carrera armamentista se mantuvo, mostró que el diálogo entre las superpotencias enemigas era posible. La URSS retiró sus misiles de Cuba y EU los suyos en Turquía, y además llevó a un acuerdo que llevó a todas las pruebas nucleares (que realizaban ambas naciones y también otras como Francia y Gran Bretaña) bajo tierra, es decir, se prohibieron las pruebas nucleares atmosféricas. Finalmente puede concluirse que si bien ambas naciones escogieron la alternativa militar que no les daba el mayor beneficio (ya que no se eliminó al enemigo), se eligió la éticamente más favorable. Fue la ética de los gobernantes… o el equilibrio de Nash?

JSD

7 Comments:

Blogger Castor dijo...

ni lo uno no lo otro, todo lo contrario

miércoles, febrero 22, 2006 8:27:00 PM  
Blogger Pajarito EXPERIMENTAL dijo...

wow... nada que decir.. bueno tu blog Newton...
salu2
Gonzalo

martes, febrero 28, 2006 7:03:00 PM  
Blogger Karla Kauffmann dijo...

Nash describió sus pensamientos de aquella época (1959):

".. el personal de mi universidad, el Massachusetts Institute of Technology, y más tarde todo Boston, se comportaba conmigo de una forma muy extraña. (...) Empecé a ver criptocomunistas por todas partes (...) Empecé a pensar que yo era una persona de gran importancia religiosa y a oír voces continuamente. Empecé a oír algo así como llamadas telefónicas que sonaban en mi cerebro, de gente opuesta a mis ideas. (...) El delirio era como un sueño del que parecía que no me despertaba."

Increíble que haya logrado sobreponerse a algo tan incontrolable como lo es la esquizofrenia paranoica. Buen blog NEWWWWWWT

miércoles, marzo 01, 2006 11:03:00 AM  
Blogger Jorge S. Diaz dijo...

Gracias KKauffmann....

miércoles, marzo 01, 2006 11:11:00 AM  
Anonymous Guille Vargas dijo...

Como estar de acuerdo es fome, diré en lo que estoy en desacuerdo. Pese a que suena bien la teoría de Nash con lo de “buscar un beneficio para todos”, ésta no siempre es buena para la gente. Muchas empresas la suelen usar cuando ven que competir no les favorece, lo que las hace unirse en conglomerados más grandes y muchas veces tienen actitudes monopólicas o al menos suben los precios.

Recordemos que dependiendo de la situación se van aplicar distintos teoremas de la teoría de juegos. Un problema ineludible probablemente más nocivo de la convivencia social es el dilema del prisionero (http://es.wikipedia.org/wiki/Dilema_del_prisionero). Los sistemas de cooperación directa sufren de la consecuencias de que la gente prefiere un rápido beneficio particular antes que el bien común.

La gracia del libre mercado es que toma este problema a su favor, cada persona actuando por interés propio crea bienes los cuales intercambia con los demás, en la medida que todos los participantes producen bienes para enriquecerse los intercambian, lo que genera que los demás tengan bienes y por lo tanto la sociedad se desarrolla.
Claro que el libre mercado tiene otros problemas. Pero una cosa es cierta: cualquier sistema realista tiene que tomar en cuenta el dilema del prisionero y tomarlo a su favor.

jueves, marzo 02, 2006 8:51:00 PM  
Anonymous Carlos Ruz dijo...

Creo que como nadie, tu jorge sabes que hay tres areas cientificas, que me apasionan con intensidad....matematicas(la que estudio), la fisica(que me hizo tener una patente cientifica) y la economia.......y como bien sabes, la economia para mi es un placer tan grande, como compartir una chela con los amigos.....

En cuanto a lo que escribes, yo he leido algunos libros de teorias de juegos, ya que soy aficionado de los sistemas cooperativos y las dinamicas entre agentes. Como tu sabes, trabajo en comportamiento de niños, en los cuales en los modelos que uso, se aplica algo de lo que han expuesto Van Neumman y Nash. Es un area interesante, y super aplicable a nuestra realidad...pero que falta mucho todavia por desentrañar.....sobre todo en lo que se refiere a sistemas no- cooperativos y sus interacciones.

Eso seria......jejejej

miércoles, marzo 08, 2006 1:18:00 PM  
Anonymous Gato de Schrödinger dijo...

Muy interesante reflexion.

Un saludo.

martes, diciembre 02, 2008 10:49:00 AM  

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